Otro abrazo más


¿Nunca te pasó que tenés ganas de abrazar, sin importar qué rostro tiene el abrazo, sino por el abrazo mismo?

Por dar y recibir calor. Por ese abrazo, esos dos o tres o muchos más que se hacen un solo abrazo. Es el abrazo del sol a la mañana que abraza a todos. De dos brazos. De contener. De sostener con los brazos. De acariciar. De querer meterse uno en otro.
Abrazo fusión.

Entregarse. Ser en brazos del otro y que el otro sea en uno. Que seamos un abrazo. Que quede esa sensación de abrazo dormida en la piel. Ganas de más abrazos. De otros por llegar y de extrañar lo que ya se dieron.


Hablar, reír, llorar, confesarnos, decirlo todo con solo un abrazo. Fuerte. Bien dado.

Abrazo multiplicador.

Sí. Ya sé. Se ha escrito mucho sobre los abrazos y se ha abrazado poco. Es un tema muy quemado. Pero bueno, aquí dejo mi llamita.

2 comentarios:

Molly dijo...

Señor, eso hace que suene un tango de fondo.

Salú, y dejese quemar por ese calor, tan fuerte, tan lindo, tan necesario y tan desconcertante cuando se termina.

Don Rodrigo dijo...

Sonaba un Piazzolla, Molly.
Salú.