Sentime


Recuerdo que cerca de mi casa vivía una señora (que ya murió), que se las pasaba contando anécdotas de su vida.


Lo que siempre me pareció particular, es que cuando ella empezaba a narrar cada historia, para pedir que la escuchemos con toda la atención posible, decía: “sentime”, en vez de “escuchame”.

De chico me reía. “Qué bruta”, decía.

Con unos pocos años más, me rectifico.
Qué sabia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojalá todos nos sintiéramos más seguido.

CAMILA dijo...

Que lindo esto. me gusta.