Ser vida


Y un día el viejo me vio triste.


Después de pedirse un cortado,
me explicó que no debía buscar explicaciones
a aquello que ni siquiera podía explicar.

La vida no es una meta ni una estación pasada, me dijo.
No es una etiqueta ni el recibo de una apuesta mal o bien hecha, me aseguró.

La vida no sólo es repaso ni pronósticos.
Ni siquiera es un cúmulo de frustraciones ni de falsas promesas
de un engañoso proselitismo sentimental, aseveró.

La vida no es un tren que pase antes o después mientras nosotros no coincidimos en andenes inventados y falaces, me insistió.

“Vos sos vida”.

“Hacete poema de amor, metete en una botella y arrojate al mar”,
me aconsejó el viejo, que se confundía con las olas.

2 comentarios:

Reveses Mínimos dijo...

Qué lindo encontrarme con tan bello poema este domingo!

Qué ganas de hacer un poema de amor, y tirarse al mar!.

Precioso, precioso.

Lo abrazo, Barba.

Luciana dijo...

Querido amigo, con estas hermosas palabras refutaste una cita muy conocida de John Lennon ("la vida es aquello que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes", sí, la archiconocida cita).

Bah, quizás no las refutaste. Tal ves somos nosotros -las vidas- los que pasamos si nos detenemos a hacer planes para el futuro. No sé.

Ya me enrredé.

Sólo sé que me gustó tu poema.

Un abrazo.